Cuando iniciamos este blog el pasado mes de mayo de 2011, el primer artículo fue titulado “Siempre nos quedará Paris”. Como rectificar es de sabios, o tal vez de personas que no se han detenido suficientemente a reflexionar antes de lanzarse a realizar una acción, me parece que es mejor encarar el blog en relación a los diferentes eventos (exposiciones, reflexiones, artículos, libros, entrevistas, rankings, etc.) que hayan suscitado mi interés y que sean susceptibles de atraer el interés de los que seguís el blog de la Colección Gelonch Viladegut.
Aunque ya Henri IV, según cuenta la leyenda, dijo que Paris bien vale una misa, la verdad es que ahora mismo hay muchas “misas” interesantes en Berlin, en Londres, en Nueva York,…,y en muchos otros puntos del planeta. Sobre estas realidades, consolidadas o emergentes, que haya podido visitar y sobre las que pueda tener una idea personal y cierta, iré dando pinceladas en los próximos artículos que iré colgando en este blog.
Y todo por amor al arte, porque el arte es lo que nos interesa y lo que nos une. Porque los lenguajes compartidos pueden hacernos solidarios y porque compartir la belleza nos hace más humanos.
Gracias por seguirme y a continuar disfrutando del apasionante mundo del arte, a todos sus niveles y en todos los formatos de su plasmacián plástica.
Hasta el 23 de junio puede visitarse en el Grand Palais de París la exposición “Leviathan” del artista indio Anish Kapoor. Esta exposición / instalación / escultura resulta ser el centro de la Monumenta 2011.
Nacido en 1954 en Bombay, Kapoor es uno de los artistas más importantes y creativos de la escena artística actual. Con una sólida reputación basada en sus trabajos de grandes dimensiones, Anish Kapoor ha ido esta vez al encuentro con el espacio monumental del Grand Palais. Y, según mi criterio, el resultado –fruto a la vez de una experiencia interior y exterior- se halla a la altura del reto. Kapoor ha hecho una obra monumental para un espacio monumental, y el resultado no podía ser otra cosa que monumental.
Como él mismo indica, “la ambición era de proponer una obra fuerte que fuese capaz de jugar con el espacio de la nave del Grand Palais”, y por eso ha realizado una escultura de grandes dimensiones que logra imbricarse con el monumento. Se trataba de realizar bajo la nave una doble experiencia, que fuese al mismo tiempo exterior e interior.
Así resulta que la escultura en cuestión es monocroma, opaca por fuera y translúcida por dentro, porque es una escultura que ocupa el espacio exterior pero que puede visitarse en su interior. Pura maravilla estética y fiesta para los sentidos.
Valérie Duponchelle, publicaba en Le Figaro el pasado 30 de mayo un interesante artículo titulado “Art contemporain: le meilleur et le pire” (http://www.lefigaro.fr/culture/2011/05/30/03004-20110530ARTFIG00423-art-contemporain-le-meilleur-et-le-pire.php).
Tras sondear a 17 grandes nombres del planeta arte, la articulista (premio internacional de la Crítica de Arte 2008) establece un ranking en 10 categorías, que van de las mejores obres a las más cares, y de las más espectaculares a los valores más falsos.
Todo tipo de palmarès presenta sus problemes, sus debilitades, sus visiones, la base de sus conocimientos que pueden olvidarse de otros, però tiene el gran valor de retratarse i de argumentar el porqué de las coses.
Coincido mucho con las elecciones que se han hecho y en las justificacions de las decisions, y por eso me gustarà compartirlo con vosotros y conocer e intercanviar vuestras opiniones. Disfrutad del artículo, esperando disfrutar del debate.