Antoni Tàpies

Barcelona, 1923

Antoni Tàpies

Antoni Tàpies i Puig, nació en Barcelona el 13 de diciembre de 1923 y falleció en la misma Ciudad el 6 de febrero de 2012. Fue un pintor, escultor, escenógrafo, grabador y teórico del arte. Uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo.

De formación autodidacta, Tàpies creó un estilo propio dentro del arte de vanguardia del siglo XX, en el que se combinaban la tradición y la innovación dentro de un estilo abstracto pero lleno de simbolismo, dando gran relevancia al sustrato material de la obra. Cabe destacar el marcado sentido espiritual dado por el artista a su obra, donde el soporte material trasciende su estado para significar un profundo análisis de la condición humana.

De formación prácticamente autodidacta en el terreno artístico, Tàpies fue sin embargo un hombre de gran cultura, amante de la filosofía, la literatura y la música. Fue un gran defensor de la cultura catalana, de la que estaba profundamente imbuido: era un gran admirador del escritor místico Ramon Llull (del que realizó un libro de grabados entre 1973 y 1985), así como del Románico catalán y de la arquitectura modernista. A la vez, era un admirador del arte y la filosofía orientales.

La iniciación de Tàpies en el arte fue a través de dibujos realistas, principalmente retratos de familiares y amigos. Su primera toma de contacto con el arte de vanguardia de la época lo llevó a adscribirse a un surrealismo de tono mágico influenciado por artistas como Joan Miró o Paul Klee, estilo que cristalizó en su etapa de Dau al Set.

Tras su paso por Dau al Set, en 1951 comenzó una fase de abstracción geométrica, pasando en 1953 al informalismo: en 1951 viajó a París, donde conoció las nuevas corrientes europeas, así como las nuevas técnicas pictóricas y contactó con artistas informalistas.. Dentro del informalismo, Tàpies se situó dentro de la denominada “pintura matérica”, que se caracteriza por la mixtificación técnica y el empleo de materiales heterogéneos, muchas veces de desecho o de reciclaje, mezclados con los materiales tradicionales del arte buscando un nuevo lenguaje de expresión artística. El informalismo matérico fue desde los años 50 el principal medio de expresión de Tàpies, en el que con distintas peculiaridades trabajó hasta su fallecimiento.

Asimismo, tiene una primordial significación en la obra de Tàpies el carácter iconográfico que añade a sus realizaciones a través de distintos signos como cruces, lunas, asteriscos, letras, números, figuras geométricas, etc. Para Tàpies estos elementos tienen una significación alegórica relativa al mundo interior del artista, evocando temas tan trascendentales como la vida y la muerte, o como la soledad, la incomunicación o la sexualidad.

Fue extraordinariamente extensa su producción de obra gráfica recogida en un amplio catálogo razonado.

Aquí podéis consultar las obras del artista que forman parte de la colección.