Martí Vivès

Prades (Pyrénées-Orientales, Francia), 1905

Martí Vivès

Martin Vivès, también conocido como Martí Vives, nació el 25 de mayo de 1905 en Prades (Pirineos Orientales, Francia) y murió en Saint-Cyprien (en el mismo departamento) el 25 de diciembre de 1991. Fue un pintor y grabador rosellonés, resistente y conservador del Museo de Bellas Artes de Perpiñán.

Entró a trabajar en el Ayuntamiento de Perpiñán en 1929. En 1939, Martí Vives (de origen catalán, como los refugiados republicanos que llegaban, y él mismo descendiente de refugiados carlistas) se siente atraído por una exposición de dibujos de refugiados en la galería Chez Vivant de Perpiñán. Esos artistas eran Antoni Clavé, Pedro Florès y Fontséré. Tras encontrarlos en el campo de refugiados de Haras, Martí Vives utilizó sus relaciones para hacerles liberar. De este episodio quedará una amistad indestructible entre Antoni Clavé y Martí Vives.

Martí Vives entró en la Resistencia en agosto de 1940.

Alumno de José Morell Macià en 1921 en Perpiñán, entró en la Escuela de Llotja de Barcelona en 1922, y después en la escuela Gauthier de Burdeos en 1923. Será influenciado por la pintura cézanniana, una herencia que destacaba con humildad. Su propia pintura se caracteriza por unas pinceladas vivas, coloreadas y densas.
Frecuentó a Raoul Dufy y fue una de las pocas personas que asistió al entierro de Arístides Maillol.

Pintor sin concesiones, siempre estuvo al margen de las modas y rechazó plegarse a los gustos del mercado parisino y a “hacer carrera en París”, aunque su pintura conoció rápidamente el éxito. Profundamente enraizado en la tierra catalana, pintó sus paisajes, escenas de la vida cotidiana, sus tradiciones…Por ello, algunos afirman que la obra de Martí Vives está marcada por una doble identidad.

Según Rafael Benet, “la pintura de Martí Vives tiende a la creación de un estilo personal, que huye de la llamarada espectacular y de todos los peligros banales de la genialidad. La cultura francesa le dio el tono al artista pero en su equilibrio y en su lógica hierve la sangre ibérica. La biología, que no puede negarse, inflama de forma romántica a la lógica y parece que ello hace vacilar la normalidad. Este catalán de Francia pinta con audacia”. Cierto es que lejos de ser un pintor ‘regionalista’ Martí Vives remarcó siempre la dimensión universal de la pintura.

Aquí podéis consultar las obras del artista que forman parte de la colección.