Pierre Bonnard

Fontenay-aux-Roses, 1867

Pierre Bonnard

Pierre Bonnard nació en Fontenay-aux-Roses el 3 de octubre de 1867 y murió en Le Cannet el 23 de enero de 1947. Fue un pintor, ilustrador y litógrafo francés que dedicó su talento a la publicidad y a la producción artística.

Se le suele considerar líder del movimiento de los Nabis, grupo del que también formaron parte Paul Sérusier, Maurice Denis, Paul Ranson, Édouard Vuillard, Xavier Roussel o Félix Vallotton. Todos fueron influidos por Paul Gauguin y el japonismo. La producción tardía de Bonnard se considera precursora de la pintura abstracta, cuando menos en alguna de sus variantes.

Su padre fue Ministro de Asuntos Belicistas (Defensa), y él, a pesar de que le encantaban la filosofía y la literatura, estudió derecho en la Universidad de París después de educarse en colegios prestigiosos.

En 1887  decidió dedicarse a la pintura y siguió cursos en la Academia Julian y la Escuela de Bellas Artes de París, momento en que conoce a los artistas con los que impulsaría el movimiento nabi.

En 1899 se consagró como artista publicitario con un anuncio de champán.

La trayectoria pictórica de Bonnard se fue decantando hacia el naturalismo y el simbolismo movido por su interés por la magia y las ciencias ocultas.

En 1900, el marchante Ambroise Vollard publicó su primer libro de artista, el poemario Parallèlement, de Paul Verlaine. Su mayor originalidad radica en los abundantes desnudos femeninos, con alusiones lésbicas, para los que el pintor tomó fotografías de su entorno íntimo. La edición fue un fracaso comercial, pero Vollard siguió apoyando al artista. Bonnard realizó numerosas incursiones en la ilustración de libros mediante litografías.

Su especialidad en interiores reposados, con figuras femeninas en actos cotidianos como el aseo y la lectura, explica que su pintura fuese llamada «intimista». Aunque las texturas esfumadas pueden recordar al impresionismo, Bonnard no plasma la realidad inmediata y fugaz, sino que elabora escenas subjetivas, con encuadres y colorido nada casuales. Al contrario de lo habitual hasta entonces, elige tonos cálidos para los fondos y fríos para los elementos en primer término, alterando en cierta medida la percepción de las distancias.

En 1910  Bonnard dejó París por el sur de Francia y vivió a partir de entonces a caballo entre Francia y el Norte de África. Su longevidad le permitió conocer el cubismo y el surrealismo, aunque no se aproximó a ninguna de ambas estéticas.

Aquí podéis consultar las obras del artista que forman parte de la colección.