Arte / creatividad

creatividad

La creatividad funciona de manera misteriosa y a menudo de forma paradójica. En principio, el pensamiento creativo es una característica estable, pero que cambia según cual sea la situación y el contexto. A veces, la inspiración y las ideas aparecen sin más, pero a veces, cuando más las necesitamos, no quieren venir. De hecho, el pensamiento creativo requiere un conocimiento complejo, aunque sea completamente independiente del proceso de pensar.

La neurociencia nos dice que el hemisferio cerebral izquierdo es racional y analítico, mientras que el derecho es creativo y emocional, pero el fenómeno de la creatividad es más complejo que esta división entre hemisferios. Hoy en día se considera que la creatividad implica numerosos procesos cognitivos, y diversas vías neuronales y emociones. No disponemos todavía de una panorámica completa que nos permita explicar como funciona una mente imaginativa.

Desde el punto de vista psicológico son difíciles de determinar los diferentes tipos de personalidad creativa porque son complejos, paradójicos y además tienden a evitar los hábitos o la rutina. Lo que sí sabemos es que los artistas acostumbran a tener una personalidad compleja y que su creatividad implica la unión de múltiples características, comportamientos e influencias sociales diversas y variadas en una misma persona.

¿Cuales serían las características y actitudes que diferenciarían a una persona creativa? Pues bien, he encontrado 10. Así pues, las personas creativas (ergo, los artistas):

1) Sueñan despiertos. Y ello no es, en absoluto, una pérdida de tiempo; de hecho, cuando estamos en las nubes o en la gloria es cuando llegan las mejores ideas. Soñar despierto activa los mismos procesos cerebrales que se asocian a la imaginación y a la creatividad, y de hecho se trata de un estado cerebral muy dinámico y exigente, que comporta la existencia de conexiones y percepciones relacionadas con nuestra habilidad para captar información.

2) Lo observan todo. Este tipo de personas se lo ‘comen’ todo, ven posibilidades por todas partes y siempre están recopilando información que después podrá ser utilizada para la expresión creativa. Son, pues, observadores por naturaleza y sienten curiosidad por la vida de los demás: les gusta observar a la gente.

3) Deciden sus horarios de acuerdo con sus intereses. Las personas creativas saben a que hora o momento del día su mente está más activa, y en función de ello, organizan sus jornadas.

4) Se reservan momentos de soledad. Las personas creativas acostumbran a ser personas solitarias que contactan con su yo interior para poder expresar sus pensamientos más íntimos. Unos pensamientos que después pueden convertirse en fuerza creadora. Y es en estos momentos de soledad cuando aumentan su concentración mental.

5) Caen y se levantan. Las dificultades pueden contribuir a que las personas desarrollen las áreas encargadas de las relaciones interpersonales, de la espiritualidad, del amor a la vida, la fuerza personal, y de aquello que es más importante para el desarrollo de la creatividad, la capacidad de expresar al máximo las posibilidades que nos ofrece la vida. Las dificultades ayudan a emerger hacia la periferia y a ver las cosas de forma diferente y renovada. De hecho, la resiliencia es un prerequisito para el éxito creativo; como todo el mundo, estas personas también se equivocan pero acaban encontrando algo que encaja y funciona…y no se toman muy a pecho los errores.

6) Buscan nuevas experiencias y son curiosos. Les gusta probar nuevas experiencias y sensaciones. Esta apertura, esta curiosidad intelectual, el no tener miedo a mostrar las emociones y fantasías, acostumbran a activar la creatividad. Además, las personas creativas optan por cuestionar cualquier aspecto de la vida, y este sentido de la curiosidad lo mantienen siempre. Este tipo de personas observan el mundo que les rodea y quieren saber porqué y cómo funcionan las cosas y las relaciones. Por su curiosidad, por ejemplo, los artistas acostumbran a interesarse y a disfrutar de otras manifestaciones artísticas.

7) Se rodean de belleza. Las personas creativas acostumbran a tener muy buen gusto, y por ello, disfrutan de la belleza y se rodean de belleza.

8) Se arriesgan. Una parte del trabajo creativo implica correr riesgos. Como la creatividad es el arte de fabricar algo a partir de la nada, ello requiere apostar por las ideas mejor posicionadas en la imaginación y hacerlas públicas. Para ser creativo se debe vencer la timidez porque la creatividad consiste en conectar cosas, conectar experiencias vividas y sintetizar nuevas cosas.

9) Tienen una motivación intrínseca, siguen sus verdaderas pasiones. Una persona creativa está motivada para actuar a partir de sus deseos más íntimos y no busca de entrada ni el reconocimiento ni las recompensas externas. Las personas creativas obtienen su energía de las actividades que les plantean retos y de las cosas que les apasionan.

10) Pierden la noción del tiempo. Las personas creativas cuando ejercen el acto de creación entran en la zona de estado de flujo que les puede ayudar a crear su máximo nivel de expresión. Este flujo es un estado mental en el que el individuo va más allá de su pensamiento consciente para alcanzar un estado superior de concentración y de calma sin esfuerzo. Cuando alguien alcanza este estado es prácticamente immune a las presiones o distracciones, internas o externas, que puedan entorpecer su actividad.

Y tú, querido lector, ¿te consideras una persona creativa?

Etiquetas: Arte, cerebro

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