Ayudar a los artistas

Cuando me reúno con algún responsable o gestor cultural, especialmente en el campo de las artes plásticas, me dice invariablemente, tras los saludos, dos cosas: que no tiene dinero y que es necesario ayudar a los artistas, quienes, añade, lo están pasando muy mal.

Cada vez que escucho la expresión “ayudar a los artistas” no acabo de descifrar si mi interlocutor piensa en crear una congregación protectora, o poner en marcha un seguro, o bien organizar una gala de beneficencia, o bien organizar una campaña del tipo “Salvemos les ballenas” o “Salvemos la sierra de Guara”…Ya se sabe que nuestro país es muy de salvar…De todos modos, acabo teniendo la sensación que lo que se quiere es extender el manto protector de las instituciones (¿vía subvención?) sobre los artistas, para que estén menos a la intemperie (¿y protesten menos, de paso?).

Nunca he creído en la toma inmediata de decisiones cuando se está enfrentado directamente con un problema o una situación, y menos antes de analizar las causas, sean éstas próximas o remotas. Las soluciones que se adoptan bajo la presión del momento acostumbran a acabar siendo otro problema a medio o largo plazo, y así estamos como estamos en algunos campos de actividad.

En el caso de los artistas y de la viabilidad de sus proyectos, creo que estamos frente al mismo escenario: se buscan soluciones sin conocer las causas de la situación existente y sin separar de forma suficientemente clara el grano de la paja, y en algunos casos me parece percibir el aroma del mantenimiento del status quo, un cierto corporativismo y muchas ganas de no ser molestados ni de ponerse cuestiones de respuesta enojosa.

Pero como tampoco me parece bien quedarse sólo en la denuncia sin aportar elementos de reflexión o de cambio para el debate, me permito expresar aquí 10 ideas respecto de cómo entiendo que puede ayudarse a los artistas en las circunstancias actuales.

A mi parecer, se ayuda a los artistas cuando:
-se fomenta la educación artística,
-los responsables y los gestores de los equipamientos saben evaluar al mismo tiempo el interés artístico de una propuesta y el balance y la cuenta de resultados correspondientes,
-se coordinan y/o se ponen en común las infraestructuras y las programaciones,
-no se penaliza la divulgación pública del arte,
-la adquisición, donación o depósito de obras de arte no es penalizada fiscalmente y/o es considerada de utilidad pública,
-se ayuda de forma equitativa a las diferentes artes plásticas,
-se incentivan las posibilidades de presencia pública de los artistas,
-se establecen mecanismos (instalaciones, programas, recursos,…) para el intercambio internacional,
-se ayuda a consolidar redes de museos o de galerías para la difusión de su trabajo,
-se confía más en las capacidades de los individuos que en el peso de las instituciones, se confía más en los instrumentos que en las ayudas, más en los proyectos que en las subvenciones.

Evidentemente el tema da para mucho, a mí me gustaría poder contribuir a generar un debate. Además, de momento, soñar todavía es gratis…

Etiquetas: artistas

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