El origen del vocablo “cubismo”

Pablo Picasso, "Paisaje con un puente" (1909)

Pablo Picasso, “Paisaje con un puente” (1909)

Daniel-Henry Kahnweiler, el gran marchante de Picasso, de Braque y de otros singulares artistas, publicó el 1963 en la editorial Gallimard un delicioso libro que se titula “Confessions Esthétiques” (Confesiones Estéticas). En este libro tan interesante Kahnweiler nos explica el origen de la palabra “cubismo”, un vocablo muy corriente hoy en día pero que tiene un origen más bien curioso.

El nombre de este estilo no tiene nada que ver con una posible concepción como si se tratara de un programa, y sería bueno esclarecer su origen para evitar falsas conclusiones. En el origen encontramos a Louis Vauxcelles, en aquella época crítico de arte de Gil Blas, quien ya había inventado el vocablo ‘fauves’ con ocasión de la presentación de un grupo de artistas en el Salón de los Independientes en París.

En septiembre de 1908, Vauxcelles encontró a Matisse quien ese año formaba parte del jurado del Salón de Otoño, y Matisse le explicó que Braque había enviado unos cuadros al Salón “con unos cubos”. Para ilustrarlo, dibujó en un trozo de papel dos líneas ascendentes, que se juntaban en la cima, y que encuadraban algunos cubos.

Se trataba de paisajes de l’Estaque pintados por Georges Braque durante la primavera de ese mismo año. Con la destreza y finura propias a ese tipo de corporaciones, el jurado rechazó cuatro de los seis cuadros que Braque había enviado. Pero dos pintores miembros del jurado, Albert Marquet y Charles Guérin, repescaron cada uno un cuadro, es decir que utilizaron su derecho a escoger cada uno una tela para que pudiera ser expuesta. Braque, colérico, retiró de todos modos los seis cuadros, aunque los estatutos del Salón de Otoño se lo prohibían. Esos seis cuadros fueron expuestos después en la galería de Kahnweiler y Vauxcelles después de visitar la exposición publicó una reseña en la que empleó por vez primera la palabra ‘cubo’: “Braque pinta unos cubos”…

De la palabra ‘cubo’, empleada de hecho por primera vez por Matisse, Vauxcelles se inventó el vocablo ‘cubismo’, que utilizó por vez primera en un artículo sobre el Salón de los Independientes de 1909, aunque lo hizo en referencia a otros dos cuadros de Braque, una naturaleza muerta y un paisaje.

De forma un tanto peculiar, añadió a esta palabra el epíteto de ‘peruano’, de manera que se formó la expresión ‘cubismo peruano’, lo que hacía que la expresión fuera aun más rara y casi estúpida. Este accesorio desapareció rápidamente, pero el sustantivo ‘cubismo’ subsistió y pasó a ser de uso común. De todos modos, a Braque y a Picasso, los pintores a los que se designó con este nombre, les importaba más bien poco como se les denominara.

Estos dos artistas son en realidad los grandes fundadores del cubismo. Los méritos tanto de uno como de otro se entrelazan y forman un todo en lo que se refiere a la evolución de este estilo. Tanto si fue uno como el otro el que tomó la iniciativa de poner en práctica en sus obras los avances que suponía este nuevo modo de expresión, el mérito acaba recayendo indistintamente en ambos.

Etiquetas: Arte, Cubismo

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