Museos y obra gráfica: (2) El ejemplo del British Museum

La semana anterior el artículo del blog estaba destinado a presentar el ejemplo del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, un brillante ejemplo del lugar que la obra gráfica tiene en un museo de referencia mundial. Pero no querría hacer creer que los grabados sólo tienen su sitio en el arte moderno. Por ello este artículo tiene como objetivo presentar el compromiso de una institución tan venerable y sólida como el British Museum, en Londres, tratándose como se trata de considerar la obra sobre papel como un componente esencial de la realidad artística.

El British Museum anunció el 29 de noviembre de 2011 haber adquirido un juego completo de la “suite Vollard”, una adquisición excepcional de una serie de 100 grabados ejecutado en los años 30 por Picasso para el galerista parisino Ambroise Vollard. El BritishMuseum entró así en el círculo muy restringido de los museos que poseen un juego completo de estos aguafuertes emblemáticos en la andadura artística de Picasso, como la National Gallery de washington, el MoMA de Nueva York y el Musée Picasso de Paris.

Estos grabados fueron realizados entre 1930 y 1937, un tiempo en aue el estilo de Picasso evolucionaba desde un neoclasicismo muy depurado hacia la aparición de temas clave en su mitología personal, como el fauno y el Minotauro. 46 de estos aguafuertes tienen como tema al artista y su modelo (su joven amante Marie-Thérèse Walter) en el estudio del castillo de Boisgeloup, cercano a París, donde Picasso empezó su andadura en el campo de la escultura.

El Minotauro, a la vez tierno y amenazador, hace su primera aparición en esta serie y luego se convertirá en un tema recurrente, puesto que figura en el más que célebre “Guernica”, realizado en memoria del bombardeo de la ciudad vasca el 1937 en el marco de la guerra civil española. “Los dibujos de la suite Vollard conducen directamente al Guernica”, explica Stephen Coppel, encargado de la colección contemporánea de dibujos y grabados del British Museum.

La “suite Vollard” es el fruto de un acuerdo entre Picasso y su primer marchante de arte, Ambroise Vollard: Picasso se comprometió a proporcionarle 100 grabados a cambio de un cuadro de Cézanne y otro de Renoir. 310 juegos completos de la suite fueron producidos en aquella época a partir de las 100 placas originales. La mayoría fueron cedidos, a la muerte de Vollard el 1939, a Henri Petiet, asímismo marchante de arte. Pero las series fueron enseguida dispersadas, y la adquisición de un juego completo, a los herederos de Henri Petiet, era considerada como una extraordinaria suerte.

Este juego del que hablamos ha sido adquirido por una cifra que ronda el millón de libras esterlinas, y gracias a la donación de un hombre de negocios británico. Los aguafuertes serán expuestos entre el 26 de abril y el 2 de septiembre de este año en el British Museum, al lado de obras que inspiraron a Picasso, desde el arte etrusco hasta dibujos y grabados de Goya y de Rembrandt.

Una buena oportunidad, pues, de ir a Londres y de visitar el British Museum para poder admirar el genio de picasso y de otros grandes maestros. ¿A cuando remonta la última adquisición de una colección de grabados de esta envergadura por uno de nuestros museos, a su vez también venerables y sólidos? ¡Será preciso un arduo esfuerzo de memoria!

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