Passio Christi

Passio Christi

Si hay un tema iconográfico ampliamente tratado a lo largo de la historia del grabado, éste es sin duda el de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, según narran los Evangelios y conmemoran los cristianos todos los días y, de una manera especial, en la semana que precede a la Pascua.

Grandísimos grabadores han tratado el drama que se desarrolla entre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos y su muerte en cruz.  Escándalo para los gentiles, sensación de fracaso para sus seguidores, ignominia de la condena. Todas las dimensiones de la condición humana se dan en esos días, en ese corto período de tiempo acelerado y concentrado: alegría, desesperación, dolor, fraternidad, donación, negación, exaltación, fracaso, engaño, misericordia, vida y muerte… Una especie de oleaje que todo se lleva por delante.

Este año el grabado que hemos elegido para recordarnos el Misterio de la Pasión es uno de Raphael Sadeler: “Longinos y la lanza sobre Cristo”, que narra visualmente lo que puede leerse en el versículo 34 del capítulo 19 del Evangelio de San Juan. Cuando todo se ha acabado, un legionario romano comprueba que ciertamente Jesús ha muerto.

Es el fracaso absoluto, todo parece haberse acabado, sólo queda el descendimiento del cuerpo y la sepultura, y sin embargo…Meditemos y esperemos…porque nada se ha acabado, sabemos que llegará la Pascua de Resurrección…

Pero detengámonos un momento en el autor del grabado, en Raphael Sadeler. Raphaël Sadeler, o Rafael I Sadeler, nació en Amberes en 1560 o 1561 y murió en una fecha no determinada entre 1628 y 1632. Fue un grabador flamenco, miembro de la saga de grabadores de la familia Sadeler.

Muchos de sus mejores trabajos fueron grabados de alta calidad de reproducción de artistas de la época como Bartholomeus Spranger o de la familia veneciana de los Bassano, y contribuyeron enormemente a acrecentar la reputación de estos artistas.

Los Sadeler descendían de grabadores de armaduras de Aalst. Jan de Saeyelleer o Sadeleer tuvo tres hijos: Jan I (Bruselas, 1550-Bruselas o Venecia, 1600), Aegidius I (Bruselas, c. 1555-Frankfurt, c. 1609) y Rafael I (Amberes, 1560/61-1628 o 1632).

Rafael I Sadeler fue el padre de Rafael II (Amberes, 1584-Amberes, 1627 o 1632), de Jan II (c. 1588-1665 o más tarde) y de Philipp (c. 1600, y activo hasta 1650).

Jan estaba en Amberes en 1572, que era entonces el centro mundial del grabado, puesto que había una gran capacidad de producción y una excelente distribución a todos los puntos de Europa. Es en esa época en que empezaron a trabajar juntos Jan I y Rafael I, y ambos se trasladaron a Colonia en 1579, aunque continuaron visitando Amberes. Los disturbios concomitantes a la Revolución Holandesa hicieron que muchos artistas de Amberes se dispersaran por el Norte de Europa y, así, por ejemplo, tras el sitio de esta Ciudad en 1585, Jan y Rafael Sadeler se fueron a trabajar a diversas ciudades alemanas como Mainz, Frankfurt, o Múnich, donde permanecieron una larga temporada, hasta que emprendieron su viaje a Italia en 1593. Se asentaron en Verona y Venecia, donde incluso llegaron a abrir una tienda-taller.

En 1604, Rafael regresó a Múnich, donde permanecería la mayor parte del tiempo hasta el final de sus días, y donde su último registro del que tenemos constancia en esa Ciudad es de 1622.

Sin comentarios

Comentar

Tu dirección de correo no sera publicada.
Los campos obligatorios estan marcados con:


Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>