El País

“La inauguración de exposiciones sobre el Tricentenario de la Guerra de Sucesión ha sido tan intensa como el bombardeo que sufrió la ciudad de Barcelona en 1714. Pero todo llega a su fin. La última es una delicatessen, una muestra con apenas una treintena de grabados originales que representan a los protagonistas y los escenarios de un conflicto que cambió la historia de Cataluña. El culpable es el coleccionista Antoni Gelonch Viladegut (Lleida, 1956) que hace dos años fue el primero en acudir a Toni Soler, acabado de nombrar comisario de los actos en Barcelona, con la propuesta de mostrar las imágenes que vieron los coetáneos de los hechos.”

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