La entrada de Alejandro en Babilonia

Sébastien Le Clerc fue un artista francés del ducado de Lorena. Trabajó sobre todo en París, donde Serel discípulo de Charles Le Brun. Se unió, 1672 en la Académie Royale de Pintura y Escultura. Trabajó para Louis XIV, siendo “graveur du Roi”, y llegando a ser uno de los artistas más representativos del Clasicismo francés.

El grabado representa la entrada de Alejandro Magno en Babilonia, durante la guerra contra Persia y se encuentra en el catálogo elaborado por Jombert y publicado en 1774.

El Rey Alejandro hizo una entrada triunfal en su nueva capital, por las calles cubiertas de flores, respirando el intenso aroma del incienso procedente de los altares colocados a ambos lados del desfile, sin que se produjera ni el más mínimo intento de resistencia. Alejandro tomó así, posesión del Palacio y del Tesoro, e hizo un sacrificio formal al dios de la ciudad, Bel-Marduk, siguiendo el protocolo prescrito por el sacerdocio local.

Observamos pues, esta entrada triunfal de Alejandro Magno a la manera de los Trionfi de Petrarca, es decir, con el protagonista, en este caso Alejandro Magno, arriba del carro, ricamente ornamentado y fuertemente fantasioso, y alrededor un conjunto de personas que desfilan y acompañan el carro, a la manera de una procesión.
En cuanto al momento histórico representado, nos situamos en el transcurso de la guerra de Alejandro Magno contra Persia y, concretamente, Dario III. En el momento en que Alejandro estaba entrando a Persépolis, éste hizo ocupar de forma casi simultánea Susa y Babilonia, gracias a la victoria en la batalla de Gaugamela, en el año 331 aC, donde Dario III fue derrotado y así fue como , Alejandro, puso fin a su imperio y pudo ocupar sin ninguna dificultad Babilonia.

Por otro lado a nivel estilístico, hay que recordar que Le Clerc estaba muy interesado en las técnicas de la geometría y la perspectiva que él mismo enseñó en la Academia de Pintura. Paralelamente publicó un tratado de geometría (1699) y un tratado de arquitectura (1714).

Cabe destacar la influencia de su maestro, Charles le Brun, fundador de la Académie royale de peinture et de sculpture y nombrado director, en 1663, por Colbert. Es, así pues, uno de los máximos representantes del Clasicismo francés promovido por el Academia. Cabe destacar un paralelismo entre las obras de Le Brun y Le Clerc. El primero había realizado, en 1660, unas pinturas donde se representaba la entrada triunfal de Luis XIV en París. El monarca en verlas se quedó totalmente admirado y le encargó que ejecutara una serie sobre temas de la historia de Alejandro Magno. De la serie que Le Brun hizo sobre las Batallas de Alejandro Magno cabe destacar la intención del artista de poner en conexión la magnificencia de Alejandro con el Rey Sol.

Es pues, este paralelismo entre el Rey macedonio y el Rey francés el que recupera Le Clerc en su representación, así como el estilo clasicista, recordando que en la jerarquía de géneros establecida, la pintura de historia era considerada el más nobles de los géneros.

Finalmente encontramos otros aspectos claves del clasicismo francés como la composición cerrada con un esquema bien marcado, el predominio del dibujo y el uso de la perspectiva a la italiana.

Autor: Sébastien Le Clerc

Título: La entrada de Alejandro en Babilonia

Época: Siglo XVII

Datación: c.1690

Estilo: Clasicismo

Técnica: Aguafuerte

Dimensiones: 25 x 38 cm

Número de serie: s/n

Número de registro: GE-155

Sébastien Le Clerc

Metz, 1637

Sébastien Leclerc, o Le Clerc, fue bautizado el 26 de septiembre de 1637 en Metz y murió en París el 25 de octubre de 1714. Fue un dibujante, pintor, grabador e ingeniero militar de la Lorena.

Leclerc recibió de su padre, el orfebre Laurent Leclerc (1590-1695), sus primeras lecciones en el arte del dibujo; pero desde pequeño mostró su interés por las matemáticas, y en concreto por la geometría y la perspectiva. Sus primeras pruebas gustaron mucho en Metz, donde grabó una vista de la ciudad en 1650, y la Vida de San Benito, en 38 piezas, en 1658.

Interesado, pues, por las ciencias, no paró hasta que fue nombrado ayudante como ingeniero geógrafo del mariscal de la Ferté. Durante este tiempo, realizó diversos planos de las fortalezas de la región de Metz. Pero un día supo que habían presentado al Rey uno de sus dibujos como si lo hubiese hecho otro, y no pudiendo soportar esta afrenta abandonó sus funciones. Pero, a pesar de este fracaso, como le gustaba tanto, decidió perfeccionarse en la ingeniería militar y se trasladó a...

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