Lot y sus hijas

Lot y sus hijas es el nombre que identifica a un pasaje bíblico (Génesis 19) que ha dado origen a un tema iconográfico muy representado en el arte a partir del Renacimiento, gracias a su condición de escena escabrosa, que incluye el incesto.

Las hijas de Lot se encontraban en un descanso en su huida de Sodoma, donde vivían. Su relación con su padre es bastante extraña: por razones de hospitalidad, Lot, las había ofrecido para ser violadas por sus convecinos (que las despreciaron, pues preferían violar a los ángeles que Dios había enviado para avisarle de la destrucción de la ciudad). Perdieron a su madre, que acababa de convertirse en una estatua de sal, ya que no pudo evitar volverse para ver cómo la ciudad era destruida. Viendo que su inevitable destino era la soledad, decidieron emborrachar a su padre y tener relaciones sexuales con él, para quedarse embarazadas. Sus nombres no se mencionan, pero sí los de los hijos que concibieron: Moab y Ben-ammi, de quienes descenderían moabitas y amonitas respectivamente.

Autor: Heinrich Aldegrever

Título: Lot y sus hijas

Época: Siglo XVI

Datación: 1530

Estilo: Renacimiento

Técnica: Buril

Dimensiones: 10,5 x 8 cm

Número de serie: s/n

Número de registro: GE-685

Heinrich Aldegrever

1502-1555/1561

Heinrich Aldegrever o Aldegraf (Paderborn, 1502 – Soest, región de Westfalia, 1555-61), pintor y grabador alemán, famoso por sus grabados de formatos diminutos.

Aldegrever pertenece al grupo de «Pequeños Maestros» alemanes (Georg Pencz, Hans Sebald Beham…) que sucedieron a Durero en la producción de grabados, generalmente de pequeño formato y temática culta. El apelativo «pequeños» dado a estos artistas se debe más al formato reducido de las obras que a su calidad, que fue notable.

Heinrich Aldegrever nació en Paderborn pero trabajó mayormente en Soest (Westfalia), como grabador y más ocasionalmente como pintor y joyero. Su apellido real era Trippenmecker, que en el dialecto local significaba «relojero»; seguramente ésta era la profesión de algún antepasado suyo. Casi nada se sabe de su formación; se supone que pasó por el taller de algún joyero de Soest. Viajó a los Países Bajos, donde conoció la obra de Joos van Cleve, Bernard van Orley, Lucas van Leyden y otros.

Instalado en Soest hacia 1525, al año siguiente pintaba la predela y alas de un altar para la iglesia de San Pedro de dicha localidad. La...

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